Un grifo abierto
Varios autores
Me he quedado mirando la boquilla del grifo —y como yo, todo el resto del vecindario—. Primero han sido unos gramos, luego un chorro fino —muy fino— de arena suave. Un caudal continuo que ha formado un islote en el centro de la pila y que se ha escorado, sumergiéndose progresivamente como una Atlántida condenada.
|